Los ovnis nazis son aviones avanzados o naves espaciales que fueron supuestamente desarrollados por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
Estas tecnologías no solamente aparecen en la ficción, sino también en varios textos históricos y en teorías conspirativas.
Suelen aparecer en conexión con el nazismo esotérico, una ideología que supone la recuperación nazi con fines sobrenaturales o paranormales.
La Alemania nazi investigó avanzadas tecnologías de propulsión, incluyendo la misilística y las turbinas de Viktor Schauberger.
Algunos avistamientos de ovnis durante la Segunda Guerra Mundial, particularmente aquellos conocidos como "foo fighters", fueron considerados en su momento como armamento enemigo.
La primera referencia no ficticia sobre platillos voladores nazis surgió en una serie de textos del experto en turbinas italiano Giuseppe Belluzzo.
La semana siguiente, el científico alemán Rudolph Schriever admitió haber desarrollado platillos voladores durante el periodo nazi.
Por su parte, el ingeniero aeronáutico Roy Fedden remarcó que la única maquinaria capaz de aprovechar las capacidades atribuidas a los platillos voladores era aquella diseñada por los alemanes cerca del final de la guerra.
Fedden agregó también que los alemanes estaban trabajando en proyectos aeronáuticos muy inusuales, aunque no se explayó más en el asunto.
Estos mitos fueron probablemente inspirados por el histórico desarrollo alemán del avión de reacción Messerschmitt Me 262 y el misil balístico V2, que formó la base de los primeros programas espaciales y de misiles de la Unión Soviética y de los Estados Unidos.
En 1960, el libro El retorno de los brujos, de Louis Pauwels y Jacques Bergier, hizo una espectacular revelación acerca de la Sociedad Vril de Berlín.
Según el texto, la sociedad había contactado, a través de la médium Maria Orsic, con una raza alienígena de Aldebarán que sabía construir naves espaciales.
En conjunto con la Sociedad Thule (Grupo de Estudio de la Antigüedad Alemana) y el partido nazi, desarrollaron una serie de prototipos de platillos voladores.
Tras la derrota nazi, la sociedad se retiró supuestamente a una base secreta en la Antártida y desapareció.
Aunque la historia oficial dicta que los proyectos fueron destruidos tras la caída de Berlín, la rápida evolución tecnológica de la posguerra sugiere lo contrario.
La 'Operación Paperclip' llevó a los científicos alemanes a suelo estadounidense, y con ellos, muchos secretos que nunca fueron revelados al público.